#Eleuteros | Devocionales – ¿Cómo un cristiano permanece firme en el Señor? (HEBREOS 10.19-25)

¿Cómo un cristiano permanece firme en el Señor?

Lectura:
HEBREOS 10.19-25.

Y no dejemos de congregarnos, como lo hacen algunos, sino animémonos unos a otros, sobre todo ahora que el día de su regreso se acerca.
Hebreos 10.25

UNA HISTORIA
Una señora de 60 años de edad que asistía con frecuencia a una conocida Iglesia ubicada en la ciudad de Montevideo (Uruguay), algo enojada con sus líderes decidió escribirle una carta al editor de un periódico local: “Hace ya cinco años que me congrego tres veces por semana a la Iglesia, y durante todo ese tiempo he escuchado más de 400 predicas, pero aunque tengo buena memoria, no logro recordar ni tan solo una. Me he dado cuenta que estuve perdiendo mi valioso tiempo en ese lugar y los pastores están perdiendo el suyo dando sermones que al pasar unas semanas nadie recuerda”.
Luego de publicada la nota se inició una polémica que fue creciendo a medida que pasaban los días, hasta que un hombre se atrevió a enviar una respuesta: “Hace 20 años que estoy casado. Durante todo este tiempo mi mujer me ha preparado algo más de 15.000 almuerzos y cenas, pero aunque gozo de una muy buena memoria no logro recordar ni un solo plato de lo que almorzamos o cenamos la semana pasada, pero estoy muy seguro de algo, fui alimentado muy bien pues me he mantenido sano y fuerte”.

OBSERVACIÓN

Hebreos 10.19: Así que, amados hermanos, podemos entrar con valentía en el Lugar Santísimo del cielo por causa de la sangre de Jesús.

  • Se menciona “Lugar Santísimo” y es escogida deliberadamente. En los tiempos del Antiguo Testamento solamente el sumo sacerdote tenía permiso para entrar en el santuario interior una vez al año como representante del pueblo. Entraba ante la presencia de Dios para rociar sangre sobre el arca para pagar por los pecados. En el Nuevo Testamento ya no hay sacerdotes o intermediarios, gracias a la obra salvadora de Jesús uno tiene acceso directo con el Padre Celestial.

Hebreos 10.20: Mediante un camino nuevo y vivo abierto para nosotros a través del velo, es decir, su cuerpo.

  • La palabra traducida como “nuevo” en griego significa “recién degollada”, nos dice mucho cuánto costo este camino a Dios.

Hebreos 10.21-22: Ya que tenemos un gran Sumo Sacerdote que gobierna la casa de Dios, entremos directamente a la presencia de Dios con corazón sincero y con plena confianza en él. Pues nuestra conciencia culpable ha sido rociada con la sangre de Cristo a fin de purificarnos, y nuestro cuerpo ha sido lavado con agua pura.

  • La palabra sincero describe a una persona que es genuina, comprometida y confiable.

Hebreos 10.23: Mantengámonos firmes sin titubear en la esperanza que afirmamos, porque se puede confiar en que Dios cumplirá su promesa.

  • En el verso anterior hablo de la fe y del perdón de los pecados, ahora nos habla de aferrarnos de la esperanza.

Hebreos 10.24: Pensemos en maneras de motivarnos unos a otros a realizar actos de amor y buenas acciones.

  • Si en el v. 22 nos exhorto a tener fe, en el v.23 a tener esperanza, ahora nos desafía a amarnos.

Hebreos 10.25: Y no dejemos de congregarnos, como lo hacen algunos, sino animémonos unos a otros, sobre todo ahora que el día de su regreso se acerca.

  • Aparentemente algunos miembros de la congregación hebrea a los cuales se dirigió originalmente la epístola mostraban descuido en su asistencia a los cultos. Lo hacían a sabiendas. En el primer siglo sabemos que la falta de interés por los cultos era cosa común. La Didache, un manual de la iglesia para la instrucción religiosa que proviene de la última parte del siglo primero, contiene esta exhortación: “Pero congregaos con frecuencia, buscando las cosas que son provechosas para vuestras almas”.

EXPLICACIÓN

Con la obra salvadora de Jesús ya no hay intermediarios, cada uno puede acercarse al Padre Celestial, cuándo y dónde decida, para confesarle sus pecados, agradecerle y pedirle fuerzas, por ello, es muy importante que usted como cristiano destine un tiempo para buscar a Dios (Heb. 10.19-22).

El creyente ha recibido una doble certeza de que puede acercarse a Dios; primeramente, porque tiene confianza por medio de la sangre derramada de Cristo; en segundo lugar, porque Jesús es el “gran sacerdote sobre la casa de Dios”. Si hubiera la más mínima vacilación en la mente del creyente, el escritor de Hebreos le está diciendo que mire a aquel único y gran sacerdote, Jesucristo (4:14).

La frase “lavados con agua pura” (Heb. 10.22) nos hace recordar el bautismo. Pero el bautismo en sí mismo es solamente un acto externo experimentado objetivamente. Su contrapartida es el rociamiento de nuestros corazones con la sangre de Cristo (Heb. 9:14). Se nos exhorta a acercarnos a Dios con el cuerpo y el alma purificados de pecado.

Ten la plena confianza que nuestro Dios que nos salvó por medio de la muerte sacrificial de Cristo ha prometido no abandonar nunca “al alma que se ha apoyado en Cristo en busca de reposo”. Y Dios es fiel, puesto que le promete al creyente: “Nunca te dejaré; nunca te olvidaré” (Heb. 13:5).

Hay tres exhortaciones, una triada muy mencionada (Ro. 5:1–5; Gá. 5:5–6; Col. 1:4–5; 1 Tes. 1:3; 5:8; y 1 Pe. 1:21–22), a tener fe (Heb. 10. 22), esperanza (Heb. 10. 23) y amor (Heb. 10. 24). Ya antes en la epístola el escritor había hablado sobre esta tríada (6:10–12). El amor es comunitario. Para el hombre, el amor se extiende hacia Dios y hacia el prójimo. “Dios demostró su propio amor por nosotros en esto: Cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros” (Ro. 5:8).

Y es este amor comunitario que se expresa primero en el congregar (Heb. 10.25). Una de las primeras indicaciones de una carencia de amor por Dios y por el prójimo es que el cristiano se aleje de los cultos. El cristiano abandona las obligaciones comunitarias, deja de asistir a las reuniones y exhibe los síntomas de egoísmo y de egocentrismo.

APLICACIÓN

En un capítulo anterior, el escritor de Hebreos advierte a los lectores en contra de seguir el ejemplo de los israelitas desobedientes que vagaban por el desierto, y de alejarse del Dios vivo (Heb. 3:12). El escritor exhorta a los lectores a “alentarse unos a otros diariamente … para que ninguno de vosotros sea endurecido por el engaño del pecado” (Heb. 3:13). ¿Nos estamos alentando diariamente?.

Juntos llevamos la responsabilidad, puesto que somos el cuerpo de Cristo. ¿Estas llamando a un hermano o estas orando por otros hermanos?.

Si los cristianos que queremos gozar de buena salud espiritual necesitamos ser alimentados por la palabra de Dios. La alabanza, la adoración, vivir en comunión con nuestros hermanos, recibir consejo de cristianos maduros en la fe, presenciar predicas de pastores, son sin dudas las recetas más saludables para nutrir nuestro espíritu!

A Dios no le gusta que nos aislemos en nosotros mismos, su anhelo es ver a sus hijos en comunión, compartiendo enseñanzas, animándose unos a otros, orando, alabando y adorando juntos!.

Hecho en Feb/2018.

Acerca de Eleuteros

Gracias Totales.
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